lunes, 28 de marzo de 2011

Ariel Montoya (1964 - )

Poeta nicaragüense. Nació en Esquipulas, Matagalpa, en 1964. Poeta, editor y periodista. Director Fundador de la Revista Cetroamericana de las Culturas, Decenio, y de la editorial del mismo nombre, y Presidente de la Fundación Iberoamericana de las Culturas (FIBRAS). Autor del poemario "Silueta en Fuga" (Guatemala, 1989). Pertenece a la convulsa generación del 80, y también a la llamada "Generación de Mollina", que aglutina a jóvenes creadores de la región iberoamericana, surgidos en la década del 90. El perfil de la Hoguera fue merecedor de una mención de honor en el Premio Nacional de Poesía "Rubén Darío 1999", convocado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes de Nicaragua.

Como periodista, ha sido articulista de temas políticos y culturales en prestigiosos diarios centroamericanos y de La Florida; como poeta, ha publicado en diversos suplementos, antologías y revistas de las Américas y España, territorios que moldean su natural identidad indohispana, capaz de atraparlo en la más conmovedora de las nostalgias bajo una puesta de sol en los condominios del destierro, desde donde bien le viene cantarle a las naranjas de los caminos o a los espantapájaros desbandando chocoyos y fantasmas. O bien, desmadejar su alma viajera sobre lejanos mares entablados por un flamenco andaluz.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Arquímedes González Torres (1972 - )



Nació en Managua (Nicaragua) el 4 de marzo de 1972. Periodista y escritor nicaragüense. En sus comienzos trabajó en diversos medios informativos del país cubriendo diferentes ámbitos, haciendo coberturas tanto nacionales como internacionales. Es editor del periódico Hoy en Managua, Nicaragua.

En el año 1998 se trasladó a Japón para estudiar telecomunicaciones en la universidad de Tokio gracias a una beca. A su vuelta, a finales de 1999 comenzó a laborar en el periódico La prensa.

Relevante escritor nicaragüense cuya obra es considerada como el relevo de escritores y novelistas nicaragüenses como Sergio Ramirez Mercado Mercado y Lisandro Chávez Alfaro. Ha obtenido varios premios y reconocimientos internacionales por su trabajo profesional y literario.

Sus primeras publicaciones aparecieron en 1995 y eran cuentos en revistas. No fue hasta el año 2002 fue sacó a la luz su primera novela, La muerte de Acuario que había comenzado a escribir durante su estancia en Japón que trataba sobre la llegada de Jack El Destripador a Nicaragua en 1889.

González continuó publicando cuentos y análisis literarios en diferentes revistas y tras cinco años salió al mercado su segunda novela, Qué sola estás Maité, cuya trama está basada en la emigración de una mujer nicaragüense a Costa Rica tras la catástrofe del huracán Mitch.

En el 2007, le otorgaron la segunda mención en el Premio Centroamericano de Cuento Rogelio Sinán en Panamá por su libro de historias cortas Conduciendo a la salvaje Mercedes.

Para el año 2008 tiene prevista la publicación del libro de la antología de jóvenes latinoamericanos en Guatemala.

La narrativa y creación literaria de González se enmarca en el imaginario latinoamericano, hay ironía, crítica y en sus escritos se evidencia una preocupación por los problemas de corrupción en su país y cómo afectan directamente a sus habitantes.

Publicaciones
La muerte de Acuario (2002).
Qué sola estás Maité (2007).
El gran capricho (relato corto).
¿Qué te dicen las hormigas? (relato corto).
El Kamikaze enamorado (relato corto).
La cita (relato corto)

Eventos Relevantes:
1.- Septiembre del 2007: Publicación en la Feria Internacional del Libro Centroamericano realizada en Managua de novela Qué sola estás Maité con prólogo del escritor Sergio Ramirez Mercado.

2.- Abril del 2007: Mención en Premio Centroamericano Rogelio Sinán de Panamá en el género de cuentos por libro Conduciendo a la salvaje Mercedes.

3.- Septiembre del 2002: Publicación de la novela La muerte de Acuario con prólogo del escritor Sergio Ramirez Mercado.

4.- Cuentos publicados en la revista literaria Caratula.

5.- Columna bimensual de artículos en la Revista Magazine de LA PRENSA

6.- Editor del periódico Hoy en Managua, Nicaragua.

Visite su bolg:
Arquímedes González y escríbale a las siguientes direcciones:

viernes, 9 de noviembre de 2007

Francisco Pérez Estrada (1917-1982)


Nació en Trigueros, isla de Ometepe el 19 de mayo de 1917. Estudió en Granada, logrando bachillerarse en el Instituto Nacional de Oriente a los 15 años. Se convirtió en ensayista, poeta, antropólogo e investigador folclórico.

A principios de los años cuarenta se adhiere a la Cofradía de Escritores y Artistas Católicos del Taller San Lucas, en Granada. Con su compilación de piezas teatrales folclóricas de Nicaragua, obtiene el Premio de la Comisión Nacional de Cultura en Argentina en 1948.

Estudia en Madrid Antropología y se incorpora a la Asociación Española de Folclor. Obtiene el 26 de abril de 1951 su segundo premio otorgado por el Instituto Fernández de Oviedo en el IV Día del Indio.

Entre su vasta obra bibliográfica podemos citar en poesía Chinazte (1961, 1968 y 1975); en ensayo, Cuatro Estudios de Folklore (1954), Las Comunidades Indígenas de Nicaragua (1956), Los Nahuas de Nicaragua (1960), José Dolores Estrada, Héroe Nacional de Nicaragua (1976), entre otras.

Muere el 17 de octubre de 1982.

Jesus Miguel (Chuno) Blandón (1949 - )


Nació el 13 de diciembre de 1940, en San Rafael del Norte, Jinotega, donde curso los primeros estudios, se graduó de bachiller en Matagalpa, en el Instituto Eliseo Picado. En 1959 ingreso a la Facultad de Ciencias Juridicas de la Universidad de Leon, donde se relaciono con personajes tan disimiles como Carlos Fonseca Amador, Francisco Rosales Arguello, Arnoldo Aleman y Julio y Briceño, y compartio aulas con los escritores Sergio Ramirez Mercado, Octavio Robleto y Alejandro Serrano Caldera.

Aunque se graduó de abogado en 1967, sus caminos frecuentados han sido el periodismo, el teatro, la radio y la literatura. De 1962 a 1966 fue redactor del Diario Universal, por esos años trabajo con el combativo periodista Rolando Avendaño Sandino en el diario Extra y en el Semanario del mismo nombre. En los años 60 y 80 (2da. época), su programa radial "El tren de las seis", parodia y satira sobre los personajes políticos de la época, alcanzo tal popularidad que, hasta la fecha, ningun otro programa radial ha logrado.

Su obras El nacatamal de oro (1984), obra satírica en contra de Anastasio Somoza y El mas querido (1983), sátira sobre el enfrentamiento entre el sandinismo gobernante de aquella época y la contra, fueron llevadas a escena exitosamente. Entre Sandino y Fonseca (1979), libro de ensayos históricos sobre la lucha armada en nuestro país, constituyo un eslabón fundamental para la composición de la presente novela, La noche de los Anillos. En 1989, Blandon publico Cuartel General, un texto que describe las relaciones amorosas del general Sandino con la bella telegrafista Blanca Arauz y tiene a San Rafael del Norte, como marco geográfico. Chuno es también canta-autor y ha grabado numerosas composiciones.

Apasionado lector de James Joyce, William Faulkner, Alejo Carpentier y Juan Rulfo, con La noche de los anillos, Blandon se inserta firmemente en la copiosa producción narrativa que ha distinguido a Nicaragua en los últimos años.

Colaboración de Carlos Chamorro Schutze

martes, 14 de agosto de 2007

Yolanda Blanco (1954 - )

Nació en Managua, Nicaragua el 17 de noviembre de 1954. Es poeta, cantautora, traductora y promotora cultural. Pertenece al grupo de escritoras que irrumpió en los años setenta en el panorama poético nicaragüense. Estudia en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en León por alrededor de dos años a comienzos de los años setenta. Luego viaja por diferentes países entre ellos Francia y Venezuela. En la Universidad de Tours, Francia estudia historia del arte y literatura y en la Universidad Central de Venezuela obtiene un bachillerato en humanidades.

En 1996 creó Dariana, de la cual es editora y directora, un portal electrónico de poesía nicaragüense, que surgió como “un homenaje permanente a Rubén Darío y un espacio para dar a conocer a poetas nicaragüenses, valiéndose de las virtudes de megadifusión y del alcance de la Red”.

Yolanda Blanco escribe poemas desde muy temprana edad; su regalo de quinceañero fue la publicación de su primera colección de poemas. Su poesía, de gran variedad temática y estilística, plasma con un rigor casi profético los signos de los tiempos. Actualmente reside en los Estados Unidos donde ha sido invitada a leer su poesía y a dirigir seminarios de poesía en diversas universidades, así como en universidades de Centro y Sur América.

La poesía de Yolanda Blanco celebra la naturaleza y la mujer como parte de ese mundo natural que nos rodea así como la lucha del pueblo nicaragüense contra la injusticia y la opresión de la dictadura de Anastasio Somoza derrocada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1979.

Ha sido invitada a leer su poesía o a participar en seminarios literarios, entre otros, por los siguientes centros de poesía o universidades:

Harvard University; Cornell University; Columbia University; Mount Holyoke College; University of Connecticut; PEN Club; Smith College; University of Massachusetts; The Americas Society; Barnard College; Saint Mark’s Poetry Center; Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, San Juan; Paraninfo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, León, Nicaragua; Ateneo de Caracas, Caracas; Galería Nacional, Caracas; Centro Rómulo Gallegos, Caracas.

Yolanda forma parte de la antología bilingüe de poetas latinoamericanas Open to the Sun, (California, 1981); IXOK Amar.Go Central American Women's Poetry for Peace, (1987); La mujer nicaragüense en la poesía, (1992); Antología General de la Poesía Nicaragüense, (Ediciones IDtribidora Cultural, 1994) y Voces femeninas del mundo hispánico, (1996).

Publicaciones:
Así cuando la lluvia, (León, 1974)
Cerámica Sol, (León, 1977);
Penqueo en Nicaragua, (Managua, 1981)
Aposentos, (Caracas, 1985).

Futuras publicaciones:
1.- The poetry of Joaquín Pasos, A Bilingual Anthology, co-translated by Chris Brandt and Yolanda Blanco. Hard Press, Stockbridge, Massachussets.

2.- El poeta en Nueva York, Homenaje a Federico García Lorca, Madrid, 1998. Colaboración poética en la celebración del Centenario del nacimiento del poeta andaluz.

POESÍA


Iniciación
Y me dio esta oración
para decirla tan sólo
a las horas de la sangre:
Aprendo del menstruo
Forjo mi contigüidad con la luna
De la ubicua tierra
arranco mi fuerza
Sé que mes a mes hay un hijo que me sueña.

El silencioVení, lluvia, venite
dejate venir hasta cansarte
correte por estos lados
después más para allá
date gusto, agüita,
son todos tuyos los campos
sólo por vos
esperan abiertos los surcos.

lunes, 30 de julio de 2007

Mercedes Gordillo (1938 - )

Tomado de Bolsa de Noticias, marzo 2006.

Nació en Managua, Nicaragua, en 1938. Es crítica y promotora de arte nicaragüense, museóloga, escritora y poeta. Ganó el “Premio Nacional Rubén Darío”, 1993. Sus estudios primarios los realizó en el Colegio La Asunción, Managua. Se bachillerato en el college Notre Dame, Belmont, California, E.U.A

1965- Becada por la Cruz Roja Americana, Hospital Gorgas, Panamá. Recibe título y medalla: Dama Gris (ayuda social a internos de hospital). Regresa a Nicaragua, imparte seminario graduando a 80 mujeres nicaragüenses.

1974- Fundadora Galería Tagüe, Centro Cultural. Presenta exposiciones arte nacional: pintura, escultura, lecturas de poesía, artesanías, arte primitivo, dibujo. Seminario de arte latinoamericano, impartido por Marta Traba. Homenaje al Guegüense (primero en Nicaragua) pintura y dibujo. Concurso de artesanías a nivel nacional. Jurado de importantes muestras centroamericanas. Invitada 40 años Museo Bellas Artes, Caracas, Venezuela. Ha asistido a universidades, museos nacionales y extranjeros para dictar charlas sobre pintura nicaragüense.

1979- Contrae matrimonio con el pintor Alejandro Aróstegui, con quien procrea un hijo único: José Alejandro Aróstegui Gordillo.

1980- Consejera Cultural, Embajada de Nicaragua en México. Sub Directora Museo Julio Cortázar, INC. Nicaragua

1984- Junto a su familia reside siete años en Costa Rica, donde dicta conferencias sobre pintura nicaragüense, Museo de Arte Costarricense. Publica crítica en el Diario La Nación. Regresa a Nicaragua en 1990.

1993- Obtiene por unanimidad Premio Nacional Rubén Darío (Cuentos) libro: El Cometa del fin del mundo y otros cuentos. 2da. Edición.

1994- Curadora, organizadora exposición Arte sobre papel, Nicaragua Hoy. Presentando obras de doce pintores nicaragüenses. Museo arte de las Américas OEA, Washington, D.C. EUA.

1995- Premio de publicación Asociación Nicaragüense de Escritores ANE-NORAD. Asociación Noruega de Escritores. Libro Luna que se quiebra, homenaje a Agustín Lara.

1998- Iberoamerica Pinta -UNESCO. Asesora especial, editora de texto, coordinadora general exposición en Nicaragua.

1999- Mención honorífica Premio Nacional Rubén Darío (Poesía), Nicaragua. Una mujer con sombrero, adquirido por ASDI, Asociación Sueca para el Desarrollo, para bibliotecas nicaragüenses.

2002- Invitada a publicar: Una perfecta desconocida (cuentos) por la Universidad Nacional Autónoma de México, presentado en Feria del Libro Internacional, Guadalajara, primera nicaragüense en Serie Rayuela Internacional.

Ha organizado exposiciones de pintura nicaragüense: México, EUA, España, Venezuela, Argentina, Inglaterra, Centroamérica.

Ha recibido reconocimientos como escritora del Instituto Nicaragüense de Cultura, Instituto Nicaragüense de Escritores, Alcaldía de Managua. Condecorada por Cámara de Comercio Nicaragüense Americana, Miami.

Forma parte de las siguientes antologías:
"La conga verde", (cuento), Texas Chistian University EUA.
"El ángel perdido", (cuento), Antología Latinoamericana, traducida al sueco: Rostros al viento. Goram Skogberg, Editorial En bok För alla.
"El Viajero", (cuento), Antología Sección y notas Jorge Eduardo Arellano, Ediciones Distribuidora Cultural Managua, 1996.
"Antología del cuento nicaragüense", Poeta Julio Valle Castillo, PAVSA, Nicaragua.

Publicaciones
Cuentos, poesías, críticas de arte, artículos en revistas y periódicos nacionales y extranjeros.
El cometa del fin del mundo y otros cuentos, Premio Nacional Rubén Darío, 1993. Segunda edición Anamá Ediciones Centroamericanas, 2000.

Luna que se quiebra (cuentos), Premio de publicación 1995, Centro Nicaragüense de Escritores NORAD-ANE, Centro Noruego de Escritores, Nicaragua.

Una Mujer con Sombrero, mención especial, Premio Nacional Rubén Darío (poesía) 2002, Anamá Ediciones Centroamericanas, Nicaragua.

Vida y Milagros, Narración autobiográfica, Pavsa, 2002, Nicaragua. Una Perfecta desconocida (cuentos) UNAM-México, Serie Rayuela Internacional.

Sor María Romero y los nicaragüenses, Recopilación y notas: vida, obra, semblanzas, testimonios, anécdotas, Pavsa. Primera edición 2004. Tercera edición, 2005, Nicaragua.

Criticas
Ha merecido críticas de notables especialistas nacionales y extranjeros:
Dr. Jaime Labastida, (México).
Dr. Federico Alvarez (México).
Dra. Gloria Guardia (Panamá).
Dra. Nidia Palacio (Nicaragua).
Dr. Jorge Eduardo Arellano (Nicaragua).
Poeta Julio Valle Castillo (Nicaragua).
Dr. Goram Skogberg (Suecia).
Dra. Isolda Rodríguez (Nicaragua).

Actualmente prepara: antología Poemas al Oleo (grandes pintores latinoamericanos), una novela, un libro de cuentos y un poemario.

miércoles, 18 de julio de 2007

Milagros Terán (1963 - )


Tomado de
Para eso la palabra
Teatro de la luna

Escritora, poeta, ensayista y traductora. Nació 10 de agosto de 1963 en León, Nicaragua donde se dio a conocer a los 17 años de edad en La Prensa Literaria dirigida por el poeta Pablo Antonio Cuadra. Desde entonces, ha colaborado con suplementos y revistas culturales de América Latina, Europa y Estados Unidos. Se la ubica entre la generación de poetas de los 80 y 90.

Milagros Terán tiene un Posgrado en Relaciones Internacionales y Francés por la Universidad de Québec, Canadá (1987). Licenciada en español por la Universidad de George Mason, Virginia (1996). Máster en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Maryland, College Park (1998). Realizó estudios de periodismo.

Ha sido profesora, traductora, diplomática en la década de los ochenta y funcionaria de organismos internacionales, así como conferencista y profesora de español en centros de enseñanza básica y superior en Estados Unidos y Zimbabwe, Africa.

En noviembre de 2005 participó como escritora invitada en la Feria Internacional del Libro de Miami, Florida, y fue recibió la Beca de Humanidades del estado de Delaware.
Actualmente se encuentra terminando un tercer poemario que será una combinación de ensayos y poemas sobre su experiencia en Africa.

De acuerdo a Gioconda Belli, la poesía de Milagros Terán "se incorpora a la universalidad, a la búsqueda perenne de la especia humana por el equilibrio, por la posibilidad de una entrega que no niegue lo individual, la necesidad personal de libertad."
Esta escritora y poeta ha aparecido en antologías centroamericanas, y se encuentra traducida al francés e inglés. Sus críticos incluyen a Arturo Arias, Rick McCallister, Julio Valle-Castillo y Marie Christine Seguin.

Reside en Virginia, EEUU tras su estancia en Harare, Zimbabwe, en cuya experiencia de vida se basa su último libro inédito Casas de Piedra.
Es miembro de la Asociación Nicaragüense de Escritoras, ANIDE y del Centro Nicaragüense de Escritores, CNE. Participa en el colectivo artístico Para eso la Palabra, PELP, y la Academia de Poesia Iberoamericana, capítulo de Washington DC.

Obtuvo el premio del “V Concurso Nacional de Poesía escrita por Mujeres Mariana Sansón 2007” convocado por la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE) con la obras “Sol lascivo”. El jurado valoró esta obra como bien estructurada con calidad sostenida y voz propia donde se percibe madurez en el oficio, manifiesto en la unidad verbal, manejo del lenguaje y de la imagen poética que se combinan de forma constante con soltura y libertad. Muestra una evolución superior del ser poético de la autora que se evidencia en la originalidad de su escritura dentro de una temática general con diversidad de perspectivas, de otras realidades que va de lo colectivo a lo personal y viceversa. Un poemario humano con leguaje transparente, directo y preciso, dotado de una serena, sobria y sensual belleza.


Publicaciones
1. Las luces en la sien, con prólogo de Gioconda Belli (Managua: Editorial Vanguardia, 1993)
2. El Diario de una poeta (Trabajo de ficción, Revista Exégesis, Puerto Rico, 1994).
3. Plaza de los Comunes (Managua: Editorial Anamá, 2001).
4. Sol lascivo (Managua: Sello Edit.ANIDE/Colección Anide, Ardisa 2007).
5. Casas de piedra (Inédito)

martes, 17 de julio de 2007

Carlos Alberto Ampié Loría (1961 - )


Nació en 1961, hijo de Edelma de Jesús Loría Romano y José Alejandro Ampié Potosme, segundo de siete hermanos. Pasó su infancia y adolescencia en Managua, Chichigalpa y León. Cursó la primaria en la escuela “José Ramón Sevilla” de Chichigalpa”. Parte de la secundaria en el Colegio “San Luis Gonzaga” de la misma ciudad y se bachilleró en el Instituto Nacional Central “Ramírez Goyena”, en Managua. En 1980 participó en la gran Cruzada Nacional de alfabetización.

En 1983 ingresó a la recién fundada Universidad Nacional de Ingenierías, UNI, a la carrera de ingeniería eléctrica y en 1984 recibió una beca de estudios a la RDA. Contrajo matrimonio en 1988 con la ciudadana alemana Sylvia Rödde (hoy Ampié Loría) y procreó con ella tres hijas: Winnie Edelma, Ligia Rebeca y Anna Sheila.

A cominezos de 1991, durante la crisis económica y política más grande del país, a raíz de la derrota del sandinismo, regresó a Nicaragua con su esposa y sus dos hijas mayores, Winnie y Rebeca. La situación se tornó insostenible, y en febrero de 1993 regresó de nuevo a la República Federal de Alemania y no volvió a su país, sino hasta 1998, en viaje de visita a sus familiares y amigos.

Carlos Ampié Loría se cataloga a sí mismo como un literato tardío. Inspirado por la lectura de las obras de Rubén Darío escribió a los 15 años algunos poemas románticos y un corto cuento rimado. A los 17 años un cuento en prosa titulado “El candado”. Según su propio testimonio, destruyó esos primeros trabajos en 1988, cuando estuvo 4 semanas de vacaciones en el país. Los rompió y quemó sin miramientos, porque, después de los años transcurridos y después de haber leído en la RDA más libros de los que había leído en el cuarto de siglo anterior, no le gustaron para nada y no quería tener que pasar por la vergüenza de que alguien alguna vez los leyera. Los destruyó y no volvió a escribir una línea más, sino hasta muchos años más tarde.

Vivió un año en la ciudad universitaria de Jena en Turingia, y en 1998 se fue a vivir a Berlín, donde nació, en ese mismo año, su cuarta hija, Clara Roesler, producto de una efímera relación con Karin Roesler. En octubre de 1999 conoció a la periodista y germanista alemana, Katja Ullmann, quien al poco tiempo se convertirá no sólo en su pareja, sino sobre todo en su mejor amiga e interlocutora, y en su más grande apoyo para el reinicio, esta vez irreversible, de su carrera literaria.

En septiembre de 2000 emprenden un aventurado viaje a Nicaragua, el cual se convertiría en el toque mágico de la varita del hada que haría despertar la vocación literaria dormida por más de veinte años. El despertar fue súbito y fructífero: A partir de 2001 publica numerosos artículos de crítica político-social, opinión y reseñas literarias en diarios de Nicaragua y Alemania.

En noviembre de 2003 se publicó su primer obra literaria, el tomo bilingüe, alemán- español, “Leyendas y cuentos populares nicaragüenses /Nicaraguanische Legenden und Volkserzaehlungen”. En mayo de 2004 apareció el cuento “La cámara de los santos” en la antología ”Los nuevos escritores latinoamericanos” de la editorial Nuevo Ser, Buenos Aires, Argentina. Entre 2003 y 2005 traduce al alemán, a solicitud de la Iniciativa Cultutal Alemana Nicaragüense (ICAN) y su coordinador, el Sr. Juergen Marienscheck, delegado del DAAD para Nicaragua, obras poéticas de 13 poetas nicaragüenses para una serie de lecturas bilingües en Managua.

El 12 de mayo de 2005 se presentó, en un acto oficial en conmemoración de los 10 años de la ICAN celebrado en el auditorio de la Biblioteca “Incer Barquero” de Managua, el tomo bilingüe, alemán-español, “El Pan del Corazón /Brot des Herzens” en el cual se reune una gran parte de las obras traducidas.

Carlos Ampié Loría laboró entre 2001 y 2005 como docente en la Facultad de Humanidades y como traductor del Centro Superior de Idiomas de la Universidad Centroamericana (UCA), Managua. En mayo de 2005 regresó a la república Federal de Alemania y vive actualmente en Dresde, en compañía de su compañera alemana, Katja Ullmann, originaria de esa misma ciudad.

miércoles, 11 de julio de 2007

Rodrigo Peñalba Franco (1981 - )


Nació en Managua, Nicaragua. Narrador, autor del libro de cuentos "Holanda" (Managua, 2006), participó también en el libro colectivo "Gritos de primeras voces" (Managua, 2001), es autor de “Ernesto Montalba y otras dudas”.

Egresado de la Universidad Centroamericana, en Managua, Nicaragua donde se graduó de Licenciado en Administración de Empresas. Editor y director del portal de noticias culturales
MarcaAcme, referencia indispensable sobre la literatura y el arte contemporáneos, principalmente de Nicaragua, pero también de Centroamérica en general.

Fue desde el año 2000 y hasta mediados de 2003 fue miembro activo Consejo Editorial de la Revista Literatosis, con la cual también colaboró en la producción narrativa.

Ha publicado en El Nuevo Diario artículos de opinión, La Prensa Literaria, El Nuevo Amanecer Cultural, Las Palabras Sobran y Gritos de nuevas voces.

La Asociación CAMINO publicó uno de sus cuentos, “El lagarto”, en la edición colectiva “Grito de Nuevas Voces-primera entrega”.

Lector incansable de James Joyce, Levi-Strauss, Rafael Alberti, Jacques Derrida y Noam Chomsky.

Perteneció al Círculo de Lectores de su universidad Destacado promotor y participante de recitales poéticos y lecturas de cuentos en diversos puntos del país como León, Granada, Masaya y Managua. Tiene en su haber varios cuentos inéditos.

Lea las reseñas al libro de cuentos “Holanda” en los enlaces siguientes:
Escribir tras los tiempos revueltos, por Guillermo Goussen Padilla.
Holanda: de la recurrencia y la antropofagia, por Leonel Delgado Aburto.
Rodrigo Peñalba, por Norbert-Bertrand Barbe.

Fuentes:
El Nuevo Amanecer Cultural, Nuevo Diario
Minitextos
MarcaAcme
Asociación Cultural Camino

miércoles, 4 de julio de 2007

Julio Valle-Castillo (1952 - )


(Fragmentos de publicaciones de El Nuevo Amanecer Cultural y La Prensa Literaria)

Nació en Masaya el 10 de agosto de 1952. Es poeta, pintor, investigador, ensayista y crítico literario y de arte; académico, historiador, pero a la vez, refranero, cantor de sus raíces, de buen sentido del humor, un escritor que combinó la historia de Masaya, mejor dicho de los pueblos blancos del Pacífico nicaragüense, con la poesía. Es un personaje de las letras nicaragüenses.

Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Tradujo al español a los poetas latinos Cátulo y Ovidio, y los poemas en inglés de Tropical town and others poems, de Salomón de la Selva. En 1972 editó un poemario del modernista nicaragüense Rafael Montiel, en 1974 una antología de Joaquín Pasos y en 1978 otra del modernismo nacional.

Desde 1979 hasta la extinción de esa entidad en enero de 1988, dirigió el Departamento de Literatura del Ministerio de Cultura, y la revista Poesía libre. Luego se desempeñó como catedrático de la Universidad Centroamericana.

Forma parte desde 1980 del Consejo Editorial del suplemento cultural de EL NUEVO DIARIO, Nuevo Amanecer Cultural. Ha viajado por América y Europa. Desde 2001 es miembro de número de la Academia Nicaragüense de la Lengua.

En
“Antología del cuento nicaragüense” recoge una refulgente muestra de la obra de nombres esenciales en la tradición narrativa de Nicaragua.

Valle-Castillo hace una selección de las que considera las narraciones más representativas del género cuento, en el prólogo explica la procedencia del cuento actual y su fuente mestiza. Una vertiente es la primitiva, americana, oral y popular, la otra vertiente es la culta, occidental:
“El cuento nicaragüense actual, como mucho del cuento hispa­noamericano, procede más de la prosa modernista artística y cosmopolita en general y de la trasgresión del género en par­ticular, que del cuento y la novela tradicionales en el conti­nente y en español. La narrativa nicaragüense posee dos gran­des fuentes nutritivas que, además de decidir su identidad mes­tiza, la arraigan en su compleja realidad y la abren a la univer­salidad”.

También confirma que el cuento nicaragüense surge con Darío: “Sus poemas y sus cuentos exploran y se apropian de la larga y ancha realidad de América: El fardo es una pieza chilena, procedente del realismo de Emilio Zola; D.Q. es de un mítico espacio hispano-cubano; y Huitzilopoxtli es un texto precursor de la narrativa de la Revolución Mexicana y hay críticos que creen también que es precursor del realismo mágico”.
Después de Darío, el Movimiento Vanguardista “dota al cuento de la conciencia de su tradición popular y culta y de otros impulsos y búsquedas, pero sólo llega a su actual calidad y desarrollo a partir de los narradores surgidos en los años sesenta de este siglo XX, que concluye”.

Su libro
“Lienzo del Pajaritero (Poemas para una traza de la danza, 1990-2002)”, es una especie de canto memorial a la vida de nuestros antecesores chorotegas.

Un lienzo donde se inscribe el amor por la vida en su esencia primigenia, el amor a la danza y el baile, se rescata el mito, la leyenda como forma única de acercarnos a la memoria colectiva de los indígenas.
Con este libro, Julio Valle-Castillo pregona poesía con pitos y sonajas, con tambores y grita anunciando una lírica que reúne parte de lo que somos: canto, mito y danza.

Una poesía donde se inaugura la danza del descalzo, la vida de “nuestros antiguos padres”, la relación de amor y odio entre Tamagastad y Cipaltonal, la palabra que se desgaja y cae como fruta madura para comer, en esta poesía se describen historias antiguas, el Pajaritero que pide le toquen un son.

Es el Lienzo... un largo poema cuya intensidad deja una estela de preguntas, una serie de imágenes de extraordinaria belleza plástica, cuando el pitero sopla su carrizo “sopla el tatil”, mientras en el libro el poeta canta “Yo soy el Pajaritero: el viejo que mueve el árbol de la vida”.

No obstante, en el “Lienzo...”, se registran los mitos de la Laguna de Masaya, el volcán como incensario, el teote que habla de pájaros y chocoyos, y la serpiente cascabel que enrosca entre los ojos de tus pies, las constantes preguntas de cómo el Pajaritero dice de cómo se formó la laguna, y la sentencia de él de cómo se debe bailar en el aire, invocando sones y marimberos.

Una poesía, donde se inaugura el rescate de la cultura náhuatl, chorotega, y que sigue la tradición del lienzo de Tlascala, una especie de códice ancestral, a esto le sumamos una obra especial “Lienzo del Pajaritero”, donde Julio Valle-Castillo, se presenta como el viejo sabio, el güegüe de muchas historias que contar.

SU OBRA.
Ha publicado:
Las armas iniciales (1977)
Las primeras notas del laúd (1977)
Formas migratorias (1979)
Materia jubilosa (1986)
Ronda tribal para el nacimiento de Sandino (1981)
Con los pasos cantados (1998)
El inventario del paraíso (1986)
La catedral de León de Nicaragua (2000)
Las humanidades de la poesía nicaragüense (2001)
Lienzo del Pajaritero (Poemas para una traza de la danza, 1990-2002), (2003)

miércoles, 20 de junio de 2007

Rosario Murillo (1951 - )


Nació en Managua, fue promotora del Grupo Gradas en los años de la lucha contra la dictadura de Somoza. En sus libros de poesía, la rebeldía del amor se junta a la rebeldía en el combate. Pertenece a la generación de los setentas, se desempeño como periodista de La Prensa de 1971 a 1973, merecedora del premio a la poesía joven, Leonel Rugama, y otros.

Es digna representante de la mujer nicaragüense, con ideales propios y un carácter firme, expresados con libertad y mucha creatividad. Llegó a asumir el cargo de Primera Dama con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, de 1988 a 1990 y dirigió el Instituto de Cultura, en esa etapa de gobierno. Actualmente es Primera Dama de la República y Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía

OBRA:
Gualtayán, 1975
Sube a nacer conmigo, 1977
Un deber de cantar, 1981
Amar es combatir (antología), 1982
En espléndidas ciudades, 1985

POEMA:
Hombre, de qué nos sirven las noches
Hombre, de qué nos sirven las noches
si hemos abandonado el amor
solo a su propia suerte
mudo y arrinconado como una anciana guitarra
que dejó de cantar.
Para qué sirve la brisa, este amarillo que encendimos
los barquitos de papel sobre el estanque del parque
los chingorros brillantes que dejamos
sobre la misma pared donde claváramos, ilusionados, los sueños.
De qué nos sirve este montón de esperanza entre las manos
a qué jugar con gotas de rocío que nos empapen el cuerpo
con tardes que nos enciendan el pelo
a qué, si hemos perdido la tierra
y la batalla.

(Recopilado de suplementos culturales La Prensa Literaria y Nuevo Amanecer Cultural)

lunes, 21 de mayo de 2007

Danilo Torres Rodríguez: (1954 – 2007)


Escritor, periodista, abogado y pintor. Nació en Estelí el 19 de Octubre de 1954. Murio el 17 de febrero del 2007. Abogado titulado en la universidad autónoma de León en 1978. Se destaca por su aporte al género de la poesía. Desde muy joven perteneció a la generación poética de los años setenta en Nicaragua junto al grupo Siete de Estela. Sus trabajos poéticos fueron publicados por Pablo Antonio Cuadra, en La Prensa literaria en 1972.

Fue gestor y promotor cultural desde sus tiempos de estudiantes de derecho en León, cuando se vinculó al movimiento de poetas jóvenes alrededor de la Revista Taller, resaltando como parte de un reducido numero de autores estelianos que aparecieron publicados en la revista numero diez de ese nombre.

Se destacó en el genero de la narrativa, que inició en 1972, publicando en revistas y suplementos literarios, culminando una obra de años al realizar su libro “Ojos sobre el valle”, al ganar en el año 2000 un reconocimiento para ser publicado en la convocatoria del certamen nacional de poesía promovido por el centro Nicaragüense de escritores (C.N.E).

Fue prolífico escritor en una obra profunda pero todavía inédita, dejando para publicar el libro “Elogios y Vislumbres”, 2004; “Las alas de ese pájaro que se llama Mar Caribe”, 2004 y un libro de poemas del año 1999 que se titula “Poemas para embalsamar la primavera”.

Destaca como el escritor de una autobiografía colectiva y del paisaje y que hacer de la vida campestres, como relatos y poemas que son ensayo, crónica, cuento, testimonio, estampa y retrato. Mitos y realidades del paisaje que le vio nacer de prodigioso detalle, su obra escrita es aguda, de un sentido amplio, que destaca en la profundidad de sus tramas, es en parte un producto sabio de su experiencia como hombre y como humano, en el tiempo en que le tocó vivir.

Además de escritor destaca como un artista de muchas expresiones, siendo el mismo un pintor de altas formas estéticas, llegando a presentarnos un producto de belleza a través de las artes pictóricas conjugando para ello: la línea, el plano, la textura y el color.

Obras que lo enlazan en un quehacer contemporáneo, con el primigenio indígena de anteriores siglos de su Estelí natal. Así mismo se expresó en otras pinturas recientes a manera de relieve, de la vena de formas expresionistas, trabajos llenos de un sublime misterio, donde predominan la expresión del sentir y un ineludible impacto espiritual generado hacia el espectador.

Como pintor, técnicamente fue un pintor mixto, cuyo trabajo era de textura táctiles, combinadas con resinas industriales cáusticas como la propia obra, collage con telas de diversos tejidos sobre cuya superficie se combinan acrílicos, tintas, tintes y colorantes muy fuertes con oleos y veladuras y raspados quizá a la manera de praxis. La diferencia radica en el colorido y temas abordados. Su obra puede calificarse de neofigurativas, constituyendo una propuesta novedosa en el panaroma de las artes plásticas nicaragüenses.

Milagros Palma (1949 - )

Nació en León, Nicaragua, el 26 de marzo de 1949. Reside en Francia. Es novelista, traductora y promotora cultural. Profesora en la Universidad de París XII y CAEN. Hizo estudios de Antropología y Literatura Latinoamericana en la Universidad de París, en donde obtuvo su doctorado, versando su tesis sobre la dimensión mítica de la tradición oral de Nicaragua. Obtuvo otro doctorado en la Universidad Sorbonne Nouvelle París III; esta vez el tema de la tesis es La representación de la pareja en la narrativa de autoras centroamericanas escrita entre 1970 y 2000.

Es licenciada en Letras con especialidad en Español y en Lingüística, títulos otorgados respectivamente por las universidades París IV-Sorbonne y París V-René Descartes. Tiene maestrías en Lenguas Vivas Extranjeras y en Etnolingüística.

Milagros Palma ha escrito varios ensayos sobre el imaginario mítico religioso de la construcción de la feminidad y la masculinidad en sociedades indias y mestizas de América Latina.

A finales de los 70 trabajó en Colombia, donde impulsó un proyecto de estudios lingüísticos en Amazonas. Al regresar a Nicaragua en 1982, continuó con su labor investigativa. A partir de 1984 reside en Ciudad Luz.

En 1988 obtuvo la beca al escritor extranjero de la Maison des ecrivains, París. En 1999 fue galardonada con el premio Internacional José Martí de la UNESCO por el conjunto de su obra.

Su primer novela fue Bodas de cenizas, vio la luz en 1992 (Bogotá: Índigo Editores). Fue traducida al francés por Yves Coleman y Violante do Canto y publicada bajo el título Noces de cendres (Editions Indigo & Côté-femmes, París, 1993).

El espíritu de la obra de Milagros Palma puede resumirse en una fase suya: “Todo lo que toco, es para desmitificarlo”.

En 1989 fundó la Indigo & Côté-femmes éditions, editorial que publica obras de mujeres. Es fundadora y directora de la revista literaria semestral Livres ouvertes/Libros abiertos, dedicada a la literatura latinoamericana contemporánea.

Asimismo es creadora del Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe “Sor Juana Inés de la Cruz” (1992), entregado en la Feria del Libro de Guadalajara, México, y del Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe “Gabriela Mistral” (1993), entregado en la Feria del Libro de Bogotá, Colombia. En 1999 recibió el Premio Internacional “José Martí” de la UNESCO. Todas sus novelas y una gran parte de ensayos han sido traducidas al francés. Tiene una editora, en la cual publica principalmente las obras de escritoras para el impulso del género.

Ha publicado los siguientes ensayos:

Palabra mítica de la gente del agua (1980; segunda edición: 1984),
El cóndor, dimensión mítica del ave sagrada (1982; segunda edición: 1983),
Los viajeros de la Gran Anaconda (1984),
Por los senderos míticos de Nicaragua (1984),
La mujer es puro cuento/La feminidad en el imaginario mítico religioso indígena y mestizo en Colombia (1987, dos ediciones; tercera edición: 1992; cuarta edición: 1995),
Nicaragua: once mil vírgenes/La feminidad en el imaginario mítico religioso del pensamiento mestizo nicaragüense (1988),
Revolución tranquila de santos, diablos y diablitos (1989)
El gusano y la fruta/El aprendizaje de la feminidad en América Latina (1994).

Es autora de seis novelas:

Bodas de cenizas (1992),
Desencanto al amanecer (1995),
El Pacto (1996),
El Obispo (1998),
Así es la vida (2000)
El final de una época o la pesadilla de Luis Garcina Rojas, alias Wicho (2002).

Erick Aguirre Aragón (1961 - )


Nació en Managua el 28 de agosto de 1961. Es poeta, narrador y periodista. Hizo estudios de Arte y Letras en Nicaragua y de Literatura Hispanoamericana en México.

Es Licenciado en Filología y Comunicación, por la UNAN-Managua y Máster en Literatura Hispanoamericana, por la UCA. Su volumen de crítica literaria Juez y Parte mereció mención de honor en el Certamen Nacional “Rubén Darío”, en 1994. Publicó también “La espuma sucia del río”, ensayo en el que analiza la transición política sandinista.

Con su novela, Un sol sobre Managua (Ed. Hispamer, 1998), incursiona en la narrativa, pasando directamente a la experiencia novelística, de la cual sin duda ha salido bien librado en su primer intento.

Aguirre, a lo largo de su trayectoria literaria, se ha caracterizado por ser un escritor crítico y talentoso. Entre su obra se cuentan dos novelas: “Un sol sobre Managua” y “Con Sangre de Hermanos”, dos poemarios: “Pasado Meridiano” y “Conversación con las Sombras”.

En su libro “Subversión de la Memoria”, el poeta reflexiona sobre las últimas tendencias en la narrativa centroamericana de post-guerra.

Sobre el trabajo crítico de Erick Aguirre, el poeta Francisco Valle ha dicho: “Su obra llena un gran vacío de información en el terreno de la literatura nacional, actualizando la apreciación del corpus poético de nuestros más antiguos escritores bajo nuevos enfoques de criterios y análisis, y que con sus opiniones orienta al lector para entregarle un panorama actual de nuestra literatura, valioso en datos, juicios, anécdotas, reflexiones y observaciones”.

En su poemario Pasado Meridiano como en su novela Un Sol sobre Managua, Erick Aguirre se revela como el periodista de talento que es, procesando la realidad mediante el relato vivencial de la historia personal elevando al rango de expresión generacional. Así la aparición en Un Sol sobre Managua de figuras tan emblemática como la de Raúl Orozco, el poeta de negro.

Revisando la historia reciente, se asemeja a Juan Sobalvarro. Pero iniciando su recorrido no desde la negación o el cuestionamiento del sandinismo, sino más bien desde la genealogía personal (Pasado Meridiano) se acerca a Alvaro Urtecho y Sergio Ramírez, y desde las consecuencias del liberalismo sobre una ciudad destruída por los catástrofes naturales y la guerra, nos ofrece una puesta en perspectiva de la realidad cotidiana similar a las reiteradas vidas de simbología mesíanico con identificación implícita con Sandino y el mismo autor en Ramírez.

Pero ahí donde la reconstrucción del proceso histórico se remite en Ramírez a la historia del siglo XX desde la primera mitad, Aguirre revela su identidad generacional con autores tales como Urtecho y Sobalvarro al plantearla a partir de la segunda, y más precisamente su compromiso periodístico más que novelístico o histórico en la elección del hito de los 70.

Como en Ramírez, Avellán o Sobalvarro - y de alguna manera, aunque no implicada políticamente, en Porfirio García Romano y David Ocón -, en Aguirre es la vida real, lo vivido, que sirve de base a la historia. Influenciado en ello por la teoría de su época - las "circunstancias" de Ortega y Gasset y posteriormente de los estructuralistas -, su obra se lee como el testimonio dialéctico del postsandisnismo, no en una perspectiva irónica y de oposición al compromiso político como lo son las de Sobalvarro y más todavía de los jóvenes grupos literarios managüenses (Tribal Literario, Literatosis), sino todo lo contrario, como la obra de su amigo Orozco, en cuanto historia del compromiso perdido de la política con y hacia el pueblo después de la revolución (lo que remite la recurrente simbología del recorrido del sol en los títulos de la obra de Aguirre, en particular con el muy emblemática Pasado Meridiano, evocación inequívoca de su baja).

Beltrán Morales (1944 - 1986)


Nació el 6 de agosto de 1944 y falleció en mayo de 1986, en Nicaragua. Poeta de tiempo completo, ensayista, crítico, narrador; corrosivo e irónico. Aunque sin dejar de abrazar al mundo.

Se recibió de bachiller en 1963, del Instituto Pedagógico de Managua. Participó en el efímero movimiento de la “Generación traicionada” y en todas las etapas y manifestaciones literarias y políticas de los años 60 y 70.

Vivió en España, México y Costa Rica, donde tuvo a su cargo la revista Jomada de la editorial Universidad Centroamericana. Trabajó en la librería de la Universidad Centroamericana (UCA) en Managua y en otras instituciones, aunque poco tiempo.

Es una de las voces poéticas principales que durante los años setenta emergió a la sombra del terrible árbol armado que anunciaba soles. Beltrán además de su espléndida poesía fue un cuidadoso auscultador crítico de la literatura de su tiempo, y también un narrador silencioso, pero de gran aliento.

El también fundamental poeta nicaragüense Carlos Martínez Rivas, en 1986, a pocos días de la muerte de Beltrán Morales escribió: «Al recoger los periódicos la mañana del pasado jueves 15, me encontré, en la página frontal del Nuevo Diario, con la fotografía de Beltrán, acompañado de su hijita Marcia Carolina y la noticia de su sorpresisva muerte. Últimamente venía a visitarme con más frecuencia, entre 3 y 5 p.m.; pero ya no podía ofrecerle sus tazas de café negrísimo y sin azúcar, su médico -me decía- se lo había prohibido.

Como poeta, fue el más vinculado a mí, entre los de su generación; pero yo siempre insistí en que su obra era completamente original; y en su poesía el siempre buscó otra cosa. Cada molécula de su organismo era poeta -como en Joaquín Pasos-. Después de éste no se ha dado otro fenómeno similar en la poesía nicaragüense, excepto en Beltrán Morales. La ternura humana que emanaba de sí será siempre inolvidable para los que supieron y tuvieron el privilegio de captarla».

POESÍA:
Algún sol (1969)
Agua regia (1972)
Juicio final (1976)
Andante (1976)
Poesía completa (1989. Incluye además "Los nombres", 1968-1978, y "Otros", 1970-1986)

PROSA CRÍTICA:
Sin páginas amarillas/ Malas notas (1989)

DIARIO:

El diario de Vital Rueda, 1969-1983 (inédito)


NOVELA:

Fábrica de cajones (inédito)

Adolfo Calero Orozco (1889 - 1981)


Nació en el corazón del viejo Managua, en el barrio de San Antonio, el 19 de febrero de 1889. Allí vivió toda su vida. Es el mismo barrio que viera las andanzas bohemias de Rubén, característico de la ciudad antañona, limitada a un ámbito urbano de no muchas cuadras, con pretensiones y elegancias de capital distinguida y afrancesada. Las viejas casonas alternaban con las construcciones de arquitectura galicada, puesta de moda con las grandes reformas urbanísticas de Napoleón III.

Su familia, de condición económica acomodada, pertenecía a esa capa social que ocupa los niveles superiores de la clase media, muy reducida, inmediatamente después de una clase alta de la que casi no se distingue, si no porque en ésta se incluyen los que tienen el poder político y las grandes fortunas.

En ese mundo transcurrió la infancia de nuestro autor, círculo de familias democráticamente igualitarias, de costumbres sencillas y patriarcales. La mentalidad general es tranquila, de un peculiar espíritu conservador. La generación que gobierna el país con Zelaya (1893-1909) es la de Rubén Darío: liberal en política y positivista en filosofía.

Liberalismo y positivismo que se matizan con las tendencias culturales heredadas del período de los treinta años de gobiernos conservadores, penetrado del racionalismo dieciochesco. Libertad dentro del orden, religiosidad profunda, pero anticlericalismo, respeto y devoción por la ciencia y el arte, inclinación a cierto prosaísmo literario, cuya excepción es Rubén Darío, en esa generación, —que por lo demás no supo comprenderlo—, son algunos de los nódulos ideológicos vigentes durante la infancia de la generación de Calero, y sobre los cuales se va estructurando su espíritu. Mundo, sin embargo, que desapareció aventado por las revoluciones y por el terremoto que arrasó a Managua en 1931.

El padre de Calero Orozco, don Domingo Calero Blandino, originario de Masaya, era farmaceútico de profesión. Poseía una personalidad imaginativa y humorística. Aún se recuerdan las bromas que solía hacer a sus amigos. La madre, Doña Rosita Orozco, oriunda de San Jorge, Rivas, era maestra de escuela.

El ambiente del hogar, prudente y culto, estimulaba en el muchacho el gusto por el estudio. Fue obsesión de don Domingo la educación de su hijo, único varón de los seis que procreó el matrimonio, educación que varias veces debió interrumpirse por efecto de las revoluciones que a partir de 1909 comienzan a desquiciar los cimientos tradicionales del país.

Sus recuerdos infantiles más sobresalientes, como los de la mayor parte de su generación, se refieren a guerras y revoluciones. Así nos dice en unos apuntes autobiográficos: “Había en aquel tiempo frecuentes revoluciones; decires de muertes y torturas en las cárceles; consiguientemente, los muchachos jugábamos a la guerra (de piedras). Dos veces me “rajaron la cabeza”.

Las revoluciones interfirieron en sus estudios. Cursa primeros años de primaria en Managua; tercero, cuarto y quinto grado en el Seminario Menor de San Ramón, en León, “entonces lo mejor que había”. La guerra de 1912 le impide terminar su 6° grado en el Instituto Nacional de Oriente, en Granada.

Un hecho cultural de fuerte influencia en la formación de esta generación es la fundación del Instituto Pedagógico de Managua (1913), donde se realizan estudios de Bachillerato y Normal, bajo la regencia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

Enorme influencia ejerció el primer contingente de maestros de este centro, la mayoría de los cuales eran especialistas franceses y algunos españoles. Pareja influencia tendrá en los grupos granadinos de esta generación la fundación del Colegio Centroamérica (1916), regentado por los jesuitas.

Calero ingresa al Instituto Pedagógico de Managua, donde se titula de Maestro Normalista en 1917. Posteriormente prosigue sus estudios de bachillerato, que termina en 1919.

Ya al ingresar había manifestado una precoz inclinación literaria (hacía “coplas”), la que se fortificó bajo la orientación de sus maestros, particularmente del Hermano Paulino, profesor de literatura, que “dejaba en libertad a los muchachos”.

Calero, Guillermo Rothschuh (1899-1948), Luis Alberto Cabrales (1902), Octavio García Valery, se destacaban en las actividades literarias del colegio. A esa época pertenecen, aunque algo posteriores, Diego Manuel Sequeira (1902), Alfonso Oviedo y Reyes (1901), Luis Felipe Hidalgo (1908), y otros que después abandonaron la literatura.

Existe un documento muy valioso, que nos sirve para determinar los gustos y tendencias literarias de este grupo: se trata de “Alba Literaria”, recopilación de trabajos de estos noveles escritores. Rubén Darío, y, sobre todo, Nervo, Grabriel Galán y Pereda, entre los españoles, se añaden a los influjos franceses: de Francis James, sobre todo en Cabrales, que escribe poemas en francés. Rothschuh explota una veta nativista, orientada hacia la interpretación de lo vernáculo. Calero aparece representado por cuentos y poemas. En estos últimos, predomina la buscada sencillez y el sentimentalismo impuesto por Amado Nervo.

Todavía es estudiante en el Pedagógico, cuando Hernán Robleto acoge en su periódico (El Imparcial) algunos de sus escritos y lo incita a continuar escribiendo. Calero menciona su nombre, así como los de Salvador Ruiz Morales (1893-1926), director de la revista literaria “Los Domingos”, y Ramón Sáenz Morales (1888-1928), entre los escritores que más influjo ejercieron en su formación.

Una vez terminados sus estudios, trabaja como maestro, un año en Managua, y otro como director de escuela en Masaya. Posteriormente, estuvo “un par de años como Inspector de Instrucción Pública”. Los sueldos escasos y “un poco de disipación y de bohemia”, lo alejaron definitivamente de la pedagogía.

Viaja a los Estados Unidos, donde permanece dos años. Estudia un año educación en Washington. Aprende inglés. No entra en contacto con la literatura norteamericana. Vuelve a Nicaragua en 1921.

De 1926 a 1930 trabaja como Oficial Mayor en el Ministerio de la Gobernación. Allí es donde conoce directamente el mundo sui generis de la pequeña burocracia. Gobiernan los conservadores. Emiliano Chamorro, caudillo conservador, sufre el asedio de los revolucionarios liberales, que atacan por varias zonas a la vez.

Calero Orozco participa en una expedición militar contra los alzados en Bluefields (1926). Alcanza el grado de capitán. Recorre las regiones de San Carlos y Río San Juan.

Nuevas obligaciones familiares (contrae matrimonio en 1928), lo separan de la literatura y lo orientan casi exclusivamente a actividades pragmáticas. La inquietud literaria permanece siempre latente, manifestándose en cuentos y poemas que aparecen publicados esporádicamente en periódicos y revistas. Entre 1938-1945 trabaja con la compañía hulera de Hetch, Levis & Kahn, lo que le permite conocer la Región del Río Coco, ambiente reflejado en algunos de sus cuentos.

Mientras tanto, con prolongados intervalos, va publicando sus obras. En 1922, “La falda-pantalón”, juguete cómico teatral, recibido con buen éxito de crítica. En 1926, recoge en “Recortes Varios” casi toda la producción de su primera época.

Pero son “Sangre Santa” (1940) y los “Cuentos Pinoleros” (1944) los que lo dan a conocer al gran público. Una reedición española de “Sangre Santa” (1956) y la de los “Cuentos” (1957), le hacen más ampliamente conocido en el país y en el extranjero.

Calero es el tipo del escritor de vocación, que no puede, como tantos otros miembros de su generación, ser un literato de “jornada completa” y dedica a sus inclinaciones creadoras sólo parte del tiempo productivo de que dispone. Perteneció a la Academia Nicaragüense de la Lengua, correspondiente de la Española, de la cual fue Tesorero. Viajó por Europa (España, Francia e Italia), y América (México, Cuba, Panamá, Ecuador, Colombia y Perú).

Calero Orozco fue un hombre ágil, de un dinamismo peculiar. Fue gran charlador, comentador fino de los sucesos cotidianos de la existencia, nunca perdió el sesgo humorístico en su visión del mundo.

Su conversación se nutre de numerosas historias que se van hilvanando una tras otra y que él cuenta con mucha gracia y regocijo. Le agrada contarlas. Su humor, que es también un defensa, no deja de orientar su mirada risueña y burlona hacia su propio Yo. (Autorretrato “Brocha gorda”).

Hernán Robleto (1892 – 1968)


Escritor nicaragüense. Nació en Camoapa, Boaco el 17 de octubre de 1892 y murió en México, 1968. Fundador de El imparcial, Novedades y La flecha. En 1912 fundó la revista literaria 'Nicario' y fue director de 'Nicaragua informativa'.

Luchó contra los conservadores en 1910 y contra la intervención norteamericana en 1912. Además fue cónsul de Nicaragua en México, en 1934. Fue subdirector del Ministerio de Instrucción Pública en 1937 y Ministro del Distrito Nacional de 1939 -1940. En 1966 obtuvo el Premio Rubén Darío con Sangre del Trópico.

Participó en Masaya en los eventos de 1912. Elaboró un libro sobre la intervención, guerra, incendio, además conocedor de los últimos momentos en vida del general Benjamín Zeledón; así mismo, coparticiparon a pesar de la diferencia de edad, en 1926 - 1927, en la Revolución Constitucionalista. Se vuelven a encontrar al cofundar ambos el PLI, compartiendo penurias, persecución y cárcel, fue exiliado en México.


Hernán Robleto, al igual que otro prohombre, el Dr. Enrique Lacayo Farfán, saborearon el ácido del dorado exilio, falleciendo ambos lejos de su añorada Patria.

'Sangre en el trópico' es la primera novela nicaragüense en alcanzar cierta popularidad y cierta distribución internacional. Antes de ella, ninguna novela nicaragüense había gozado de reseñas en periódicos extranjeros como lo logró este texto de Hernán Robleto.

Por lo tanto es posible afirmar que 'Sangre en el trópico' es nuestra primera novela de aventuras y la primera novela que retrata una problemática nicaragüense con interés de trascender el ámbito de lo regional y lo costumbrista. 'Sangre en el trópico' es una novela de aventura y de reconquista de Nicaragua 'tan pequeñita y tan dulce', una aventura temeraria y exitosa por liberar al país de yugo opresor que 'Nace del alma, como esa voluntad que los empuja a morir por la libertad de Nicaragua'.

Entre sus obras destacan:
Primavera en el hospital (1923),
Sangre en el trópico, (1930)
El imperialismo yanki en Nicaragua (1933),
La mascota de Pancho Villa, (1934)
Obregón, Toral, la madre Conchita, (1935)
Una mujer en la selva, (1936),
Cuentos de perros (1943),
Don Otto y la niña Margarita (1944),
Brújulas fijas (1961)
Y se hizo la luz (1966).

Sangre en el trópico (Tenerife, 2000), se editó por primera vez en 1930.
La cruz de la ceniza y otros de gran contenido histórico, cultural y social.

sábado, 19 de mayo de 2007

Aldo Díaz Lacayo (1936 - ).


Nació en Managua, Nicaragua, en 1936. Librero, editor, investigador, escritor, historiador.
Actualmente es presidente de la academia de geografía e historia de Nicaragua, y vicepresidente de la sociedad bolivariana de Nicaragua.

Hasta 1998 se desempeño como secretario general del comité morazánico de Nicaragua.

Descubrió su vocación histórica en la actividad política, sin duda como un recurso para preservar su identidad nacional y dignificar su temprana condición de exiliado. Potenció esta vocación desde el servicio exterior y, actualmente, la está desarrollando desde su condición de librero y escritor.

En 1958, tuvo una participación destacada en el movimiento del General Ramón Raudales, con quien mantuvo una relación privilegiada gracias a su relación político-afectiva con don Toribio Tiberino y con el Doctor Fernando Agüero. Al año siguiente, en la Habana, actuó de hecho como representante del sector juvenil en el movimiento que concluyó en El Chaparral, retirándose de la actividad política-revolucionaria, en 1963.

Aunque no orgánicamente, en 1978 se reintegró al proceso revolucionario, codirigiendo el grupo de Nicaragüenses Residentes en El Salvador, donde ingresó al servicio exterior después del triunfo de la revolución, en julio de 1979; primero –mientras las relaciones entre ambos países se encontraban suspendidas- como encargado de oficio de los asuntos de Nicaragua y después de restablecidas estas relaciones, como ministro consejero de la embajada de Nicaragua.

Fungió como embajador de Nicaragua en México, y en Venezuela. Fue también director general del ministerio del exterior –posición desde la cual participó como miembro del equipo negociador de Nicaragua en la gestión de paz del Grupo de Contadora en 1983-, embajador itinerante para América Latina, adscrita al departamento de relaciones internacionales del Frente Sandinista de Liberación Nacional, y embajador en misión especial en Chile. En 1989 fue elegido secretario ejecutivo adjunto de la Conferencia Permanente de Partido Políticos para América Latina y el Caribe (COPPPAL), cargo que desempeñó hasta 19992.

Frente a la crisis política abierta por el conservatismo-neoliberal instaurado en el país a partir de 1990, se ha destacado como agudo analista político de la coyuntura nacionales el marco de las intrincadas relaciones internacionales, también dominadas por el conservatismo-neoliberal.

Obras :
Diplomacia con dignidad, misión en Venezuela, 1983-1987;
El FSLN después de la derrota electoral;
Nicaragua: acuerdos políticos –1 Acuerdos Jeréz-Martínez;
El congreso anfictiónico, con la que obtuvo el premio nacional de Historia de Nicaragua, Tomás Ayón 2001.

Ricardo Pasos Marciaq (1939 - )


Escritor nicaragüense, cursó estudios de agronomía en Honduras (Zamorano), Humanidades en la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua (Lic. En Artes y Letras) y doctorado en Filosofía en la Universidad de Lovaina, Bélgica. Fue rector de la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN) y embajador ante los países nórdicos por 5 años. Ha residido en Europa por 12 años, en diferentes ocasiones.

Catedrático durante los últimos 36 años de su vida, de filosofía y estética en las diferentes universidades del país.

Obras Publicadas.
De la mujer, la belleza y el arte (Prosemas), 1992
Nicarao Calli Teote Gueguense ( Prosemas históricos), 1993.
El burdel de las pedrarias (Novela histórica), 1995
Las semillas de la luna (Cuentos históricos), 1996
Raphaela. Una danza en la colina, y nada mas... (Novela histórica), 1997
María Manuela Piel de Luna (Novela histórica), 1999
Julia y los Recuerdos del Silencio (Novela histórica), 2001

lunes, 30 de abril de 2007

Carlos Martínez Rivas (1924 – 1998)


Poeta nicaragüense, nacido en Puerto de Ocoz (Guatemala) el 12 de octubre de 1924 (donde sus padres, de familia acomodada, estaban de viaje).

Desde muy temprana edad se reveló como gran poeta: a los dieciséis años ganó un concurso nacional con una poesía novedosa y original, que a muchos pareció muy semejante a la de Rubén Darío.

A los dieciocho, estando aún estudiando bachillerato en el Colegio Centro-América (de los jesuitas) en Granada (Nicaragua), escribió su extenso poema El paraíso recobrado (publicado por los «Cuadernos del Taller San Lucas» en 1944) que ha sido considerado uno de los eventos importantes en la historia de la poesía nicaragüense y que ha influido mucho.

Después de su bachillerato residió varios años en Madrid, donde prosiguió sus estudios (asistió en junio y julio de 1946, como invitado y «estudiante de Filosofía y Letras y Periodismo», al XIX Congreso Mundial de Pax Romana, celebrado en Salamanca y El Escorial). Dicen sus biógrafos que en España se aficionó al alcohol y a la noche.

En 1947 publicó en la revista Alférez, en la que coincidió con los también nicaragüenses Julio Ycaza Tigerino y Pablo Antonio Cuadra, dos artículos: «Nuestra juventud» y «A propósito de un premio de poesía» (José Hierro, Alegría, Premio Adonáis de Poesía 1947).

En 1953 publicó en México su libro de poemas más importante: La insurrección solitaria (reeditada en 1973 y 1982), resistiéndose a partir de este momento prácticamente a seguir publicando.

Trabajó para el servicio diplomático de Nicaragua, y vivió en París, Los Angeles, de nuevo en Madrid (hasta los primeros años setenta), San José de Costa Rica y desde el triunfo sandinista de nuevo en Managua.

En 1985 ganó el premio «Rubén Darío». Tuvo a su cargo una «cátedra» en la Universidad Nacional Autónoma, recinto de Managua. Su poesía completa fue editada en 1997 en Madrid, con un prólogo de Luis Antonio de Villena, donde se presenta a Martínez Rivas cultísimo, noctámbulo y a menudo ebrio.

Poeta de obra breve, Martínez Rivas publica El paraíso recobrado, en 1943, y La insurrección solitaria, diez años más tarde. En 1994 la editorial Vuelta reúne estos dos trabajos e incluye una tercera parte con la obra inédita, realizada en las últimas cuatro décadas.

El paraíso recobrado -poema en tres escalas y un prólogo-, traza un viaje místico-érótico a partir del recuerdo de la mujer amada. Martinez Rivas atenúa la escala trascendente del texto a partir de ese "prólogo" explicativo, pedestre y que reduce el poema al rubro de "canción" para ser cantada a los amigos:
"Y, entonces, yo
al no hallar que hacer con mi amor
hice de él una canción."

De esa actitud coloquial, de ese sentido trovadoresco, terrenal, parte el poeta. Parte de un hecho histórico y geográficamente definido: "Era entonces en San José de Costa Rica..." para, poco a poco, pasar de la gravedad material, de lo pesado, de lo denso, de la red cronológica que el tiempo teje, a la ingravidez aérea e intemporal del canto:
Prepárate.
Iguala tu reloj de pulsera con el reloj del aire.
(...)
Prepárate para el salto.
Y que el aire sea con nosotros.
Listos.
A la una...
a las dos...
y a las...
tres!

El aire es la materia poética que rige las dos siguientes "escalas" de El paraíso recobrado. Una vez realizado el desprendimiento, el compartido salto hacia el amor, el aire deviene único camino, ruta espiritual, peldaños por donde los amantes ascienden hacia la eternidad.

El aire -que es comparado por san Juan de la Cruz con el Espíritu Santo- es también el lugar de la alquimia espiritual, de la definitiva transubstanciación del ser:
Porque, en verdad, la carne se hizo aire.Y el aire se hizo carne y habitó entre nosotros.(...)Ahora todo está en tiY tú tan sola, ya aire ante el aire.(...)Y oye qué nueva trinidad tan pura:tú, yo y el aire. Y los tres somos uno.

El cristianismo de Martínez Rivas -a diferencia, por ejemplo, del de Vallejo- enfatiza el costado dichoso de la fe y el amor y de la voluntariosa deconstrucción del ser histórico; desdeña, sin embargo, lo culpígeno, lo condenatorio del "Parirás con dolor" y las amargas lágrimas del Exilio.

Se trata, después de todo, de una "canción", de un trovar entre amigos para recrear y celebrar ese amor -ese paraíso- perdido para siempre.

Pero, "mientras retornan/ esos tiempos que el hombre ya ha conocido antes" -como dice Martínez Rivas en el primer poema de La insurrección solitaria-, mientras transcurre este hoy donde "el Espíritu Santo ya no es pan común" y se afirma la desemejanza en el mundo y los nombres propios desdibujan la gran Unidad de lo creado.

Un giro sustancial se produce con respecto a la obra anterior. Martínez Rivas abandona el aire redentor, el aire que era escala hacia la trascendencia y ahora habla desde la sucesión fatigosa de los días.

Desde ese enclave demasiado humano, desde esa solidez -que también es sordidez- donde el lenguaje se evidencia como materia y se problematiza. Ciertos rechinidos vallejianos y ciertas dificultades se presentan en un contexto desangelado y carente de calor -"sin el menor rastro de fuego."

Por otra parte, Martínez Rivas se niega a ser partícipe de la comedia del arte, de la histriónica gesticulación operática que la cultura exige, y el poeta se mofa de ese prójimo:
Sí. Ya sé.Ya sé yo que lo que os gustaría es una Obra Maestra.Pero no la tendréis.De mí no la tendréis.

Apuesta por la "pululante línea de la imperfección y el anonimato", por el reposo inseguro y por lo "peligrosamente sesgado como doncella". En su poesía impera, por momentos, la ironía, que es la manifestación del desencanto, del distanciamiento y de una desapasionada lucidez.

No toda su obra mantiene el mismo valor, la misma carga de intensidad poética -para este lector, El paraíso recobrado sigue siendo su mayor legado- y se imponen cambios frecuentes de estilos y de tonos a lo largo de su segundo trabajo y de Varia -los poemas recopilados posteriormente.

Unos meses antes de morir, aislado y enfrentado con su familia, que nunca lo asistió en sus días de bohemia ni en las sucesivas enfermedades que lo aquejaron, nombró al Gobierno de la República de Nicaragua albacea de sus papeles literarios, y pidió ser enterrado en Granada (Nicaragua).

Su fallecimiento en Managua, el 16 de junio de 1998, a los 74 años, supuso una gran conmoción en Nicaragua, donde se le considera como uno de sus personajes más ilustres.

Murió acompañado de sus gatos y rodeado de una electiva soledad. Dejó más de dos mil poemas inéditos. Hay que esperar la oportuna publicación para cerrar el círculo de una obra que ya tiene ganado su lugar en la poesía en nuestra lengua, o abrir dicho círculo a meandros creativos no considerados aún por la crítica.

lunes, 16 de abril de 2007

Irma Prego (1933 - 2000)

Nació en Granada, Nicaragua, pero se trasladó a vivir a Costa Rica a los 23 años. Quizá la mayor realización de su vida fue la de tender un puente entre ambas naciones.

Le gustaba recordar a los costarricenses sus orígenes nicas, sus raíces culturales relacionados con la ciudad de León, sede episcopal de Costa Rica por 400 años y sede de la universidad donde se formaron sus patricios.

Le gustaba también hablar de las uniones conyugales de ambas nacionalidades, como lo fue su caso. Pero también hendía igualmente su bisturí en las debilidades de los dos pueblos, como lo muestra a través de sus cuentos.

Tenía una expresión satírica para la pedantería tica por lo que los llamaba los “costarrisibles”. Nunca disimuló su condición de nicaragüense en medio de la autocomplacencia tica, más bien la afirmaba y lo hacía presente en toda ocasión.

En su cuento “El Clerizonte”, Irma Prego ejemplifica y hace referencia clara a la xenofobia y desprecio hacia los nicas por parte de algunos ciudadanos del vecino país:
“...No me invités nicas..., “ le dice el Clerizonte a la nicaragüense Irene, con ocasión de la fiesta financiada por ella en su casa, pero aprovechada sólo por él. “... son trogloditas sin evolución...”

Contestándole al Clerizonte, sale Irene a su defensa y con mucho orgullo de su tierra Nicaragüense afirmándole lo siguiente:
“No sospechás siquiera, por inculto, todo lo que es Nicaragua y sus riquezas en sus comidas, en sus gentes del pueblo y sus escritores, pintores y artesanos. Los nicaragüenses somos capaces de amor. Ustedes no”

En ese mismo cuento, y con ocasión de otra fiesta para su cumpleaños y en indiscutible alusión a la escritora, le dice el Clerizonte a Irene:
“-A doña Tina no la invito, no por nica, sino porque es muy espontánea y va y le espeta al candidato cualquier “sinceridà”, porque sé (que) ella dice que mi primo el candidato es derecha extrema, casi fascista, y si la invitamos nos echa a perder el pasodoble. –No creo, dijo Irene, que doña Tina sea impertinente. No la querés invitar porque es nica”.

El tema más importante entre los escritos de Prego es el de la condición de la mujer. Prácticamente es universal y emblemático en ella. Irma está presente en la narrativa femenina latinoamericana, es la voz femenina nicaragüense.

En sus escritos sus mujeres nunca han sido heroínas. Siempre son mujeres que han representado lo que la mujer debe ser según las normas de las sociedades patriarcales de tradición católica: la sacrificada, la sufrida y la sumisa. Razgo que caracteriza a la mujer latinoamericana ante el tradicional papel estereotipado del hombre machista, viril, agresivo, arrogante, y explotador sexual de la mujer.

Es una mujer relegada a una posición inferior dentro de esa misma sociedad patriarcal, en especial, cuando la mujer es casada, es una persona limitada a los confines del hogar que se convierte en lo que llamaría “ángel del hogar”, ocupándose de los quehaceres domésticos, capaz de sacrificar todo por su marido e hijos.

La mujer es doblegada, explotada, y despreciada por el hombre latinoamericano en la mayoría de los casos. Estas mujeres, por lo tanto, tienen como única salida la huída, y la resignación. Están marginadas. Viven su tiempo en el tiempo de los otros. Son “ángeles del hogar”, dignas madres de sus hijos”, “amante-esposa”, o la “perfecta casada”, pero de gran superioridad moral y espiritual con relación al hombre, porque ella es el pilar dentro de todo hogar.

Este papel tradicional de la mujer ha ido cambiando poco a poco en nuestra sociedad actual. En los años 40, cuando era algo extrañísimo ver a una mujer en pantalones, la escritora lucía ropa de hombre. Fue también miembro del Centro Nicaragüense de Escritores. Falleció el 11 de octubre de 2000 de un ataque al corazón.e una gran escritora, narradora, cuentista que vivió y escribió como una verdadera nicaragüense.

Prego siempre fue una mujer de vanguardia, desde muy joven se acercó a la literatura como musa de la generación del 40 compuesta por Carlos Martínez Rivas, Ernesto Cardenal y Ernesto Mejía Sánchez.

Prego se adelantó a su época con sus aptitudes. Siempre fue diferente a las jóvenes de su época, frecuentaba círculos de poetas, fue de esa manera que se perfiló en la literatura nicaragüense.

Fue de las primeras escritoras de género narrativo que estimulaba la conciencia de género, con una visión crítica y estilística moderna que ha contribuido al desarrollo de la literatura nicaragüense en general y a la narrativa en particular hasta alcanzar niveles de excelencia.

Residió desde 1956 en Costa Rica, viaja a Estados Unidos y Europa. En 1978 se dio a conocer como narradora en los Juegos Florales Centroamericanos de Guatemala.

El poeta Julio Valle Castillo dijo que era una de las “little woman” a quien Carlos Martínez Rivas describió: era una muchacha bella, inteligente y graciosa। Así se apareció a la notable generación del 40, departiendo con Ernesto Cardenal, CMR y Ernesto Mejía Sánchez.

A fines de los años 30 y en los 40, cuando era algo extrañísimo ver a una mujer en pantalones, la escritora lucía ropa de hombre. Era capaz de ser amiga, novia y musa de los Ernestos, los tres de la literatura nacional. Musa de los años dorados del ascenso de la literatura nicaragüense, casada después con el destacado periodista tico Julio Suñol, una gran amiga y admiradora de Pedro Joaquín Chamorro, una mujer que viajaba desde Costa Rica a San Juan del Sur para llevarles noticias a PJCH.

También fue una estimada amiga de José Coronel Urtecho y su casa era un lugar donde recalaban todos los poetas y escritores nacionales। Quiso a Luis Rocha y a Francisco de Asís, y el mismo Julio desde muy temprano le mostraba su amistad.

En los años 70 y 80 impulsa su labor en la narrativa, nos dice y confirma su última publicación "Agonice con elegancia":
Fue "celebrada por la crítica e incluida en diversas antologías de la narrativa femenina. Este conjunto de 10 cuentos, se coloca en el centro de la mejor literatura de género denunciando el sadismo masculino en la pareja y todos sus afeites, trampas y enmascaramientos, la sensiblería y cursilería vueltas al revés".

A pesar de vivir tanto tiempo en el vecino país, Irma nunca perdió su orientación hacia Nicaragua. Nunca olvidó de dónde era y aquí, el CNE le publicó sus obras.

Los entendidos manifiestan que la autora proponía en sus obras lo más novedoso en cuanto a la manera de contar sus historias e hilvanaba sus escritos de acuerdo a los mejores modelos de la literatura hispanoamericana.

Bibliografía
Mensajes del más allá (1989)
Agonice con Elegancia, 1994.
Piensa en mi (Obra de 16 cuentos inéditos)

viernes, 13 de abril de 2007

Silvio Sirias


Silvio Sirias escritor nicaragüense, nació en Granada. Vivió muchos años en Estados Unidos, donde estudió literatura, actualmete reside en Panamá. Bernardo and the Virgin es el cuarto libro que ha publicado; todos ellos en Estados Unidos. Sin embargo, es la primera novela.

Los demás son obras de crítica literaria, incluyendo un estudio de Tropical town and other poems, la colección poética que Salomón de la Selva escribió en inglés. La contraportada de la novela tiene una breve presentación de Virgilio Suárez, un importante escritor cubano-americano.

Actualmente Silvio está ocupado preparando su próxima novela, la cual tentativamente titulará El Santo de la Santa Fe. Se basa en la vida notable, y muerte trágica, del sacerdote colombiano de Héctor Gallego asesinado en Panamá.

BILBLIOGRAFÍA
Bernardo and the Virgen
Tropical town and other poems
Julia Alvarez: A Critical Companion
Conversations With Rudolpho Anaya

Sitio web http://www.silviosirias.com/.
Blog http://silviosirias.com/blog.htlml

jueves, 22 de marzo de 2007

Fernando Silva (1927 - )


Este poeta y narrador nacido en Granada en 1927. Generacionalmente se le ubica en la “Promoción del 50”, como un escritor inicialmente influido por el vanguardismo que posteriormente derivó hacia el exteriorismo. Más que vanguardista o exteriorista, lo que me ha parecido es un escritor desinhibido de influencias, quizás por su inicial formación autodidacta, y si con algo o alguien tiene deudas literarias es con la naturaleza, el río San Juan, donde se crió y creció bajo la sombra libertaria de su padre Francisco Silva Guerrero, el Comandante de su infancia, de su novela y de su poesía.

Uno de los autores mejor compenetrados con el habla nica, llegó a la poesía por medio de la naturaleza: “En 1933, después de la muerte de mi madre, Concepción Espinosa, me fui con mi padre, Francisco Silva Guerrero, al río San Juan, y lo primero que me llenó el vació de la falta de mi madre fue la naturaleza.

Una mañana estaba pescando, esperando con la paciencia simple del pescador, y me quedé viendo un tronco de árbol seco que tenía un hueco, y entonces, se me ocurrió escribir: ‘Un hueco a un lado se pega al ojo y al otro lado se pega al río’. No me pareció gran cosa, pero se lo enseñé a mi padre, con quien tenía una total y absoluta cercanía, le gustó mucho y él comenzó a fomentar mi interés en las letras conversando conmigo”.

Desde su niñez era un lector ávido y “todo libro que encontraba lo iba leyendo”; por medio de una revista se encontró con la obra de José Coronel Urtecho (1906-1994), Joaquín Pasos (1914-1947) y Pablo Antonio Cuadra (1912-2002), y comenzó a tener “ese acercamiento simpático que da el arte”.

Al trasladarse a Managua para terminar sus estudios secundarios conoció a José Coronel en persona, porque en el colegio los estudiantes habían fundado una revista llamada Matinal, y un día la llevaron al autor de Pequeña biografía de mi mujer. Puesto que Coronel era un mentor y promotor nato, se mostró muy interesado y apoyó el joven Fernando Silva. “Así empezó esa comunicación directa y muy nutritiva para mi mente y mi formación de escritor”, rememoró.


EL COMANDANTE

El Comandante es un viejo alto que sólo vive
fumando.
El puerto es muy triste y los guardias se van
a pescar.
Al mediodía el Comandante se cruza la calle
para ir al excusado
y allí se tarda bastante.
Después
sale amarrándose la faja
y se queda mirando la larga y asoleada calle,
sube luego las graditas de su casa
y se acuesta a dormir en una hamaca.
Allá, se levanta y ve irse
los botes mientras se desabotona la camisa
y se rasca.
Pero la tarde no deja de tener algo bonito.
El sol como un pájaro entre los palos,
que sale volando
cuando las poponé cantan por última vez.

RETRATO

Muchachito panzón,
pechuza,
con las patas llenas de lodazal.
(Vea mi muchachito,
ya puede hablar).
Muchachito
panzón…
sin camisa,
se le ven abiertos los ojos negros
de las chichas.

CANCIÓN DEL NEGRITO
Dormite
que me voy temprano
negrito lindo.
Dormite
negrito calzón rayado.
Los ojos de mi negrito,
blancos
son,
las manos de mi negrito
lindas son
son, son.
Dormite,
dormite,
dormite…
Dormite hijueputa,
que te come el mono,
o te dormís jodido
o te duermo a palos. . .
el negrito cerró
los ojos.
Se durmió el negrito
calzón rayado