lunes, 21 de mayo de 2007

Hernán Robleto (1892 – 1968)


Escritor nicaragüense. Nació en Camoapa, Boaco el 17 de octubre de 1892 y murió en México, 1968. Fundador de El imparcial, Novedades y La flecha. En 1912 fundó la revista literaria 'Nicario' y fue director de 'Nicaragua informativa'.

Luchó contra los conservadores en 1910 y contra la intervención norteamericana en 1912. Además fue cónsul de Nicaragua en México, en 1934. Fue subdirector del Ministerio de Instrucción Pública en 1937 y Ministro del Distrito Nacional de 1939 -1940. En 1966 obtuvo el Premio Rubén Darío con Sangre del Trópico.

Participó en Masaya en los eventos de 1912. Elaboró un libro sobre la intervención, guerra, incendio, además conocedor de los últimos momentos en vida del general Benjamín Zeledón; así mismo, coparticiparon a pesar de la diferencia de edad, en 1926 - 1927, en la Revolución Constitucionalista. Se vuelven a encontrar al cofundar ambos el PLI, compartiendo penurias, persecución y cárcel, fue exiliado en México.


Hernán Robleto, al igual que otro prohombre, el Dr. Enrique Lacayo Farfán, saborearon el ácido del dorado exilio, falleciendo ambos lejos de su añorada Patria.

'Sangre en el trópico' es la primera novela nicaragüense en alcanzar cierta popularidad y cierta distribución internacional. Antes de ella, ninguna novela nicaragüense había gozado de reseñas en periódicos extranjeros como lo logró este texto de Hernán Robleto.

Por lo tanto es posible afirmar que 'Sangre en el trópico' es nuestra primera novela de aventuras y la primera novela que retrata una problemática nicaragüense con interés de trascender el ámbito de lo regional y lo costumbrista. 'Sangre en el trópico' es una novela de aventura y de reconquista de Nicaragua 'tan pequeñita y tan dulce', una aventura temeraria y exitosa por liberar al país de yugo opresor que 'Nace del alma, como esa voluntad que los empuja a morir por la libertad de Nicaragua'.

Entre sus obras destacan:
Primavera en el hospital (1923),
Sangre en el trópico, (1930)
El imperialismo yanki en Nicaragua (1933),
La mascota de Pancho Villa, (1934)
Obregón, Toral, la madre Conchita, (1935)
Una mujer en la selva, (1936),
Cuentos de perros (1943),
Don Otto y la niña Margarita (1944),
Brújulas fijas (1961)
Y se hizo la luz (1966).

Sangre en el trópico (Tenerife, 2000), se editó por primera vez en 1930.
La cruz de la ceniza y otros de gran contenido histórico, cultural y social.

5 comentarios:

Miguel dijo...

HERNAN ROBLETO MURIO EN 1968 Y NO EN 1971, BISNIETO

Nixonleon dijo...

This one is too good. thanks for sharing.
my blogs: master cleanse

Anónimo dijo...

No importa en que ano murio lo importante es la bueno que hizo y me siento orgulloso saber que es un nato Camoapeno !

jorge dijo...

Yo también soy biznieto de Hérnan Robleto, vivo en México. Qué buen blog.

Anónimo dijo...

El periodista guatemalteco, autor de libros de crónicas, José Rodríguez Cerna (1885-1952), escribió en 1943 acerca de Hernán Robleto Huete y su novela,anticipando que compró un ejemplar en Palma de Mallorca y que se conocieron en "El Universal" de México:

"Conozco las mejores novelas sobre la guerra europea (y bien podían ser en menor número) y declaro que en riqueza descriptiva, vigor de narración y colorido, ninguna aventaja a la de Hernán Robleto. En realidad, él ha hincado ávidos dientes en el cuerpo nicaragûense y a sus pezones ha absorbido sangre. Le exprime las carnes y le succiona los tuétanos. Sucesos inauditos en escenario exótico, oloroso a pantano y selva, en tanto que los otros actúan en escenarios universales. El de Robleto es inédito para la ignorancia mundial, que nos honra con su desconocimiento absoluto, or más que en nuestra vanidad de pavorreales y charlatanería de papagayos pensemos en otra cosa.
Obliga a que la atención vuelva la cabeza para que se incline sobre la pequeña gran tragedia que en mínimo punto sobre el cual él fija sus pregones, se está desarrollando todavía. La obra se agiganta en pathos por la desmesurada diferencia entre los actores que la hacen vivir violentamente. Aquí, pueblo semidesnudo, pero vestido de libertad, con los puños llenos de redención; enfrente, los enviados de un país colosal que todo, hasta sus brutalidades, lo cuenta por billones. Imperialismo zarpando países indefensos aledaños a él y que, salvo diferencias entre una concepción y una conquista del mundo, es como aquel destino que en Grecia llenó de savias el teatro y ante el cual se doblegaban, como cañas al viento, los dioses y los hombres.
Robleto da a su obra, sin perjuicio de llantos que resbalan para adentro, traza y proporciones espectaculares, en objetivismo simplista y audaz que hace memorar en su mejor forma, las novelas de aventuras. No es mengua esta comparación que apenas se insinúa, si se considera que esa literatura tiene como propósito, aunque no lo consiga plenamente, la exaltación de la energía, de la voluntad acrecentada frente a obstáculos que lejos de ser freno constituyen acicate."
• Rodríguez Cerna, José; Itinerario. Guatemala : Tipografía Nacional, 1943. Páginas 109 a 111.